La diplomacia europea corre el riesgo de legitimar las atrocidades en Gaza
Mientras los ministros de Exteriores de la Unión Europea se reúnen este jueves para abordar la situación en Oriente Medio, desde ActionAid lanzamos una advertencia clara: para la población palestina de Gaza no hay alto el fuego — solo la siguiente fase del genocidio.
Pedimos a los líderes europeos que dejen de esconder las atrocidades en curso detrás del lenguaje diplomático y llamen a las cosas por su nombre: el genocidio no ha terminado y la impunidad del Estado de Israel continúa.
Un alto el fuego que no existe
A pesar de la retórica oficial, las personas palestinas siguen siendo asesinadas, privadas de alimentos y desplazadas por la fuerza. La ayuda humanitaria continúa siendo bloqueada deliberadamente. Personas desplazadas están siendo atacadas en los refugios o cuando intentan regresar a sus hogares. Al mismo tiempo, avanzan nuevos mecanismos de control bajo el pretexto de la “estabilización”: se amplían las llamadas “líneas amarillas” dentro del territorio palestino y continúa la destrucción sistemática de viviendas e infraestructuras en toda la Franja de Gaza.
“Desde el 10 de octubre de 2025, las fuerzas israelíes han matado a personas palestinas en Gaza prácticamente todos los días. No ha habido transición hacia una supuesta nueva fase de paz. Para la población palestina no ha existido ningún alto el fuego. Lo que estamos presenciando es la continuidad del genocidio, camuflado bajo conversaciones diplomáticas y planes de reconstrucción. Para las familias que duermen entre el frío y los escombros, esperar a la diplomacia es un lujo que no tienen.” Jamil Sawalmeh, director de ActionAid Palestina.
Una violencia israelí sistemática y estructural
En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, la población palestina vive bajo la amenaza constante de la violencia de colonos respaldados por el Estado, con ataques contra viviendas, tierras, medios de vida y su vida cotidiana, a menudo con total impunidad. Las fuerzas israelíes siguen aplicando prácticas ilegales como demoliciones punitivas de hogares, restricciones de movimiento y destrucción de campos de refugiados en el norte de Cisjordania. Solo esta semana, comunidades del sur —incluidas Masafer Yatta y Ras el Auja— han sido atacadas, obligando a sus habitantes a huir para salvar sus vidas.
Estas acciones constituyen violencia estructural y profundizan la fragmentación, el despojo y el control sobre el territorio palestino.
Gaza: la UE sigue mirando hacia otro lado
Mientras la Unión Europea debate sanciones —y luego se echa atrás—, las autoridades israelíes continúan su ocupación ilegal de Palestina, en clara violación del derecho internacional. Muchos Estados miembros de la UE han reconocido formalmente al Estado palestino, pero ese reconocimiento conlleva obligaciones legales que van más allá de la condena y exigen acciones concretas para prevenir nuevos crímenes.
Al permitir que continúe la impunidad, los líderes europeos dejan de ser neutrales: corren el riesgo de convertirse en cómplices del genocidio contra el pueblo palestino. Esto no es diplomacia escrita con tinta, sino con sangre.
Cada mecanismo que hoy despliegan las autoridades israelíes —desde el bloqueo de la ayuda hasta el desplazamiento forzado, desde la vigilancia biométrica hasta la destrucción de medios de vida— persigue el mismo objetivo: borrar la vida palestina. Reconstruir sin justicia, sin derecho al retorno y sin liderazgo palestino, mientras continúan la ocupación y el bloqueo, solo consolida los sistemas existentes de desposesión y limpieza étnica.
La diplomacia europea corre el riesgo de legitimar las atrocidades en Gaza
Desde ActionAid exigimos a los líderes de la Unión Europea que:
- Adopten medidas políticas, diplomáticas, económicas y legales inmediatas para poner fin al genocidio y a la ocupación ilegal por parte del Estado de Israel, incluyendo sanciones y la suspensión del acuerdo de asociación con Israel.
- Cumplan con su obligación de prevenir y sancionar el genocidio, respetando las resoluciones vinculantes de la CIJ y la CPI.
- Rechacen las nuevas normas israelíes de registro de ONG y protejan a las organizaciones humanitarias independientes.
- Detengan el desplazamiento forzado en Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y pongan fin a todas las políticas que impiden el retorno de las personas palestinas a sus hogares.
- Garanticen que cualquier proceso de reconstrucción esté liderado por Palestina, basado en derechos y fundamentado en el retorno, la justicia y la rendición de cuentas.
No existe una solución humanitaria para un genocidio, ni un lenguaje diplomático capaz de ocultarlo. Los líderes europeos deben elegir: defender el derecho internacional o pasar a la historia como responsables de su inacción.



















