Europa estrena una política migratoria que pone en riesgo derechos básicos
El Pacto Europeo de Migración y Asilo empieza a aplicarse a partir de hoy, 12 de junio, a pesar de los riesgos para los derechos de las personas migrantes y refugiadas
Aunque la Unión Europea presenta este nuevo marco como una forma de ordenar la gestión migratoria común, numerosas organizaciones sociales alertamos de que su aplicación puede traducirse en más controles en frontera, más procedimientos acelerados, mayor riesgo de detención y menos garantías efectivas para quienes buscan protección.
Riesgos del Pacto Europeo de Migración y Asilo
Entre los principales riesgos señalados están el debilitamiento del derecho de asilo, las dificultades para acceder a información clara y asistencia jurídica, la posible ampliación de las devoluciones, la falta de atención adecuada a personas en situación de vulnerabilidad y el uso de centros cerrados o semicerrados durante los procedimientos fronterizos.
El impacto puede ser especialmente grave para niñas, niños y adolescentes, personas con necesidades sanitarias, mujeres, personas racializadas o quienes llegan a Europa tras haber vivido violencia, persecución, pobreza extrema o desplazamiento forzado. En todos estos casos, cualquier procedimiento debe garantizar una evaluación individualizada, asistencia legal, interpretación, atención sanitaria y protección frente a devoluciones a lugares donde su vida o su seguridad puedan estar en riesgo.
Aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo en España
En España, no está claro cómo se van a aplicar estas medidas: qué protocolos se aprobarán, qué recursos se destinarán, cómo se garantizará la defensa jurídica y qué papel tendrá la sociedad civil en el seguimiento de posibles vulneraciones de derechos.
Otro punto clave será el mecanismo de supervisión independiente que asumirá el Defensor del Pueblo. Para que sea efectivo, deberá contar con recursos suficientes, transparencia, participación real de las organizaciones sociales y capacidad para investigar y señalar vulneraciones de derechos humanos.
La política migratoria europea no puede construirse desde la opacidad, la detención y el retorno como respuesta principal. Se necesitan vías legales y seguras. Pedir asilo no puede convertirse en una carrera de obstáculos. Y ninguna persona debería quedar atrapada en un procedimiento que no le permita defenderse con garantías. Europa tiene la obligación de proteger los derechos humanos.

Dave Massie















Rafael Muñoz