“La regularización no es solo un documento, sino es cambiar una vida entera”
Rihab Jami llegó a España desde Marruecos con 24 años y un plan claro: estudiar, formarse y construir un futuro. Lo que no estaba en sus planes era quedarse atrapada durante años en un limbo administrativo. Sin información, sin respuestas, sin papeles.
Durante cuatro años vivió sin documentación. No por elección, sino porque el sistema le cerró las puertas: oficinas cerradas por la pandemia, trámites bloqueados, solicitudes rechazadas una y otra vez. Mientras tanto, la vida seguía, pero en pausa, porque sin NIE no hay contrato, ni alquiler, ni estabilidad. Hay incertidumbre y miedo.

Acompañar a quienes llegan: una red de apoyo para estudiantes extranjeros
Rihab no se quedó quieta. Desde la Universidad de Granada, donde hoy estudia óptica y optometría, ha impulsado una organización estudiantil para acompañar a otras personas que llegan como ella llegó: con dudas, con barreras, sin entender muchas cosas. Porque sabe lo que significa enfrentarse sola a un sistema que no lo pone fácil.
“Venimos con sueños super grandes… no es fácil dejar nuestro país”.
Cuando por fin consiguió regularizar su situación, todo cambió. No solo a nivel práctico, también en la vida diaria.
“Esa regularización me ha abierto muchas puertas en cuanto a mis estudios, a trabajo, a las relaciones que tengo en el día a día”. “La regularización no es solo un documento, sino es cambiar una vida entera”.
La historia de Rihab no es una excepción. Es el reflejo de miles de personas que no necesitan permiso para soñar, pero sí para poder vivir con dignidad.






Foto de David Peinado: https://www.pexels.com/es-es/foto/paisaje-hombre-persona-construccion-13396753/











