Región árabe: pedimos un alto el fuego inmediato y el respeto del derecho internacional
Estamos profundamente preocupadas por los recientes ataques militares llevados a cabo por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, así como por la posterior respuesta militar iraní. Esta peligrosa escalada ha intensificado de forma drástica la inestabilidad regional en un momento de elevada tensión global. Como federación internacional comprometida con los derechos humanos, la paz y la justicia, pedimos a todas las partes que cesen de inmediato las hostilidades. La continuación de la acción militar pone en peligro a millones de personas, agrava el sufrimiento humanitario y sigue debilitando las bases de la paz y la seguridad internacionales.
Todos los Estados están jurídicamente obligados, en virtud del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario y la Carta de las Naciones Unidas, a proteger a la población civil. La paz regional es inseparable de la paz mundial. En un sistema internacional ya de por sí inestable, un nuevo conflicto en la región árabe tendrá consecuencias económicas, políticas y sociales de gran alcance en todo el mundo.
Reconocemos el sufrimiento prolongado del pueblo palestino y del pueblo iraní tras décadas de represión y restricciones de las libertades fundamentales. Además, esta escalada se produce en un momento en que la inseguridad alimentaria mundial alcanza niveles alarmantes, con los conflictos como principal motor de la mayoría de las crisis de hambre en el mundo.
Las alteraciones en las cadenas de suministro, el abastecimiento de combustible y las rutas comerciales probablemente harán subir aún más los precios de los alimentos y la energía, lo que significa que el peso de este conflicto volverá a recaer sobre la población, especialmente sobre las familias con menos ingresos que ya afrontan el aumento del coste de la vida.
Una paz sostenible solo puede alcanzarse mediante la diplomacia, el diálogo y el respeto de los derechos humanos, no a través de campañas militares. Nuestra solidaridad inquebrantable con toda la población civil afectada por esta crisis. Pedimos un alto el fuego inmediato y una resolución pacífica, justa y duradera, en pleno cumplimiento del derecho internacional.











