Voluntariado europeo en Polonia: aprendizaje, trabajo en equipo y diversidad cultural

El proyecto Youth4Ukraine, impulsado por Alianza por la Solidaridad y la organización LOGOS, se desarrolla en Polonia con el objetivo de integrar la perspectiva de género en la asistencia a personas refugiadas de Ucrania. En este marco, siete jóvenes europeos participaron en actividades sociales, culturales y educativas, promoviendo el aprendizaje compartido, el trabajo en equipo y la cooperación intercultural como herramientas de solidaridad y cambio.


«Una experiencia valiosa y de crecimiento» — por Lucie Houzet

Mi tiempo con LOGOS estuvo lleno de nuevas experiencias. Participé en muchas actividades —talleres, eventos culturales y trabajo con niños— y aprendí a adaptarme a diferentes situaciones. A veces fue un poco caótico o confuso, pero intenté mantenerme positiva y flexible.

Mejoré mis habilidades de trabajo en equipo, comunicación y organización, y conocí a personas increíbles de distintos países. No siempre fue fácil, pero fue una experiencia muy valiosa que me ayudó a crecer y a aprender mucho sobre mí misma.


«Aprender de los demás» — por Maha Saadeddin

Participé en muchas actividades: desde dirigir talleres y eventos culturales hasta trabajar con niños, y en cada una aprendí algo nuevo. Me volví más segura, más paciente y aprendí a adaptarme cuando las cosas no salían como estaba previsto. También conocí a personas maravillosas de diferentes países, y trabajar juntos me ayudó a mejorar mis habilidades de comunicación y trabajo en equipo.

Hubo pequeños retos, como echar de menos mi hogar o los cambios de última hora, pero todos me ayudaron a crecer. Este proyecto me dejó recuerdos maravillosos, lecciones valiosas y una comprensión más profunda de mí misma y de los demás.


«Un aprendizaje intenso y enriquecedor» — por Manuel Felipe Morales Forero

Puedo decir que ha sido una experiencia intensa y enriquecedora. Tuve la oportunidad de participar en actividades muy diversas: desde preparar talleres y gestionar eventos hasta colaborar en actividades con niños y proyectos de redes sociales. Cada semana trajo algo nuevo que aprender, ya fuera mejorar el trabajo en equipo, organizar tareas con más eficiencia o comunicarme con personas de diferentes culturas.

También aprendí mucho sobre mí mismo: cómo manejo la presión, cómo me adapto a los cambios de última hora y cómo trabajo en grupos diversos. Algunos momentos fueron un reto, sobre todo cuando la comunicación o la planificación no eran claras, pero me enseñaron paciencia y flexibilidad.

Lo que más valoro son las personas que conocí —voluntarios, personal y participantes—, que hicieron que esta experiencia fuera significativa e inspiradora. Me voy con nuevas amistades, una comprensión más profunda del trabajo en ONG y muchas habilidades que llevaré conmigo al futuro.


«Confianza y liderazgo» — por Valeriia Komisarova

Durante este proyecto gané más confianza en mi capacidad para tomar la iniciativa, liderar pequeños proyectos y comunicarme con personas de diferentes orígenes. Trabajar en un entorno tan multicultural me ayudó a ser más abierta, paciente y flexible, especialmente cuando las cosas no salían según lo previsto.

Hubo semanas intensas o confusas, pero también me enseñaron a mantener la calma, adaptarme y encontrar soluciones. Aprendí que el trabajo en equipo no solo consiste en dividir tareas, sino también en apoyarse y escucharse mutuamente.

Estoy muy agradecida por esta experiencia. Conocí a personas maravillosas, mejoré mis habilidades creativas y organizativas, y aprendí más sobre el funcionamiento de las ONG y la gestión de eventos. Sobre todo, me llevo buenos recuerdos, nuevas amistades y una mayor confianza en mi capacidad para afrontar lo que venga.


«Entre risas, caos y aprendizaje» — por Vladimir Crafoord

Mirando atrás, diría que estos dos meses fueron toda una aventura. Hice un poco de todo: desde cargar cajas y diseñar carteles hasta ayudar en eventos, organizar talleres y, sobre todo, intentar no perder la cordura en el proceso. A veces fue caótico, casi siempre divertido y, sin duda, inolvidable.

Aprendí que el voluntariado no se trata solo de ayudar a los demás, sino también de aprender a adaptarse, comunicarse y cooperar con personas muy diferentes (y con niveles de energía aún más distintos). Aprendí a gestionar pequeños equipos, a improvisar cuando los planes fallaban y a ser paciente cuando la comunicación se complicaba.

Algunos eventos salieron genial, otros no tanto, pero incluso los desordenados tuvieron su encanto. Los talleres con los niños me recordaron que la creatividad puede salvar cualquier situación y que la risa ayuda más que cualquier plan perfecto.

Me voy de este proyecto con nuevas habilidades, grandes recuerdos, una mejor comprensión del trabajo en ONG… y una profunda gratitud por las buenas comidas calientes. Ha sido una mezcla de lecciones, risas y logística. No cambiaría nada (bueno, quizá las mañanas frías).


«La alegría de crear con los niños» — por Yelyzaveta Anedchenko

Trabajar con niños se convirtió en algo que realmente me encantó. Cada actividad —desde atrapasueños y pulseras con materiales naturales hasta teatro de sombras y talleres de ciencia— me mostró lo creativos y curiosos que son. Ver sus sonrisas y su entusiasmo me daba energía cada semana.

Los demás voluntarios hicieron que este tiempo fuera aún más especial. Todos somos diferentes, pero siempre encontramos la manera de reír y apoyarnos.

Estoy muy agradecida por esta experiencia. Aprendí mucho, hice nuevos amigos y descubrí cuánto disfruto trabajar con niños. No siempre fue fácil, pero fue real y significativo, y lo recordaré con una sonrisa.


«Crecimiento y creatividad» — por Carolin Iber

Durante estas semanas participé en una gran variedad de actividades: desde la organización de talleres y eventos hasta la realización de entrevistas y la colaboración en festivales. Formé parte del equipo de programas, lo que significó involucrarme en la planificación, coordinación y ejecución de distintos proyectos.

Algunos de los momentos más destacados fueron preparar la actividad Bridge Builders para el Día de la Unión Europea, coorganizar el evento sobre perspectiva de género y participar en el festival Juwenalia. También me uní a actividades de team building y talleres creativos, como la acampada, donde aprendimos más sobre comunicación y trabajo en equipo.

Esta experiencia de voluntariado me permitió crecer tanto personal como profesionalmente. Descubrí cuánto disfruto trabajar en entornos internacionales, aportar ideas creativas y contribuir a algo significativo. Estoy muy agradecida por las personas que conocí, las experiencias que viví y la confianza que depositaron en mí durante estas semanas.

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