Aprendizajes, retos y nuevas amistades: voluntariado europeo en Polonia
Durante dos meses, jóvenes de distintos países participaron en el proyecto Youth4Ukraine en Polonia, una iniciativa impulsada conjuntamente por Alianza por la Solidaridad y la organización LOGOS. El objetivo del proyecto fue integrar la perspectiva de género en la asistencia a personas refugiadas de Ucrania, promoviendo la inclusión y el aprendizaje intercultural a través de talleres, eventos y actividades comunitarias. En sus testimonios, los voluntarios comparten los desafíos, aprendizajes y experiencias que marcaron esta etapa de crecimiento personal y colectivo.
«Aprender haciendo» — por Caroline Hébert
Esta experiencia de voluntariado fue muy positiva para mí. Conocí a personas maravillosas, aprendí cosas nuevas y descubrí que realmente disfruto trabajando con niños. No siempre fue fácil, pero fue divertida, significativa y llena de buenos recuerdos.
A veces la comunicación fue un poco complicada y no todo estaba claro al principio. El clima también fue un desafío durante las actividades al aire libre, y a veces tuvimos que improvisar en el último momento. También me costó al principio organizar mi tiempo entre los eventos y otras tareas, pero mejoré mucho con el paso de las semanas.
«Pequeños gestos que comunican mucho» — por Cloe Poma
Trabajar con los niños fue una de mis partes favoritas. Incluso con la barrera del idioma, aprendí que las sonrisas, la paciencia y los pequeños gestos pueden comunicar mucho. También disfruté colaborando en grandes eventos como Juwenalia y el taller de género: me hizo sentir parte de algo más grande, de algo que realmente importa.
Por supuesto, no todo fue fácil. Hubo momentos de confusión, cansancio y planes que no salieron como esperábamos. Pero ahora, al recordarlo, me doy cuenta de que esas situaciones también me enseñaron mucho sobre adaptarme, resolver problemas y mantener la calma cuando todo cambia de repente.
Me voy con buenos recuerdos, más confianza y muchas habilidades nuevas que me acompañarán en el futuro.
«Planificación, equipo y gratitud» — por Emilie Monnet
Como parte del equipo de logística, comprendí la importancia de la coordinación, la comunicación clara y la planificación. A veces fue estresante, especialmente antes de los grandes eventos, pero también descubrí lo gratificante que es ver cómo todo encaja y cómo la gente disfruta de lo que creamos juntos.
Aprendí no solo habilidades prácticas —organización de eventos, trabajo en equipo, resolución de problemas—, sino también personales: paciencia, flexibilidad y la capacidad de mantener la calma cuando los planes cambian de repente.
Lo que más valoro son las personas que conocí. Trabajar con voluntarios de diferentes países y contextos me enseñó mucho sobre colaboración y empatía. Me voy con buenos recuerdos, nuevas amistades y una gran cantidad de aprendizajes que me acompañarán siempre.
«Personas que hacen la diferencia» — por Julia Fudickar
Estoy muy agradecida por haber formado parte de este proyecto, por todo lo que aprendí y por todas las personas que hicieron que este tiempo fuera tan especial.
Lo que más me llevo son las personas: las amistades, las risas durante los largos días de preparación y la sensación de formar parte de algo significativo. Esta experiencia me ayudó a entender mejor qué tipo de entorno laboral me motiva y cómo quiero crecer en el futuro.
«Confianza y responsabilidad» — por Descleves Maden
Cada semana fue diferente, y pude sentir cómo iba creciendo con cada una de ellas.
Aprendí mucho sobre trabajo en equipo, comunicación y cómo mantenerme flexible cuando las cosas no salían como estaba previsto. Trabajar con niños me enseñó paciencia y creatividad, mientras que ayudar en logística me mostró la importancia de la organización y la responsabilidad.
Me di cuenta de que cada desafío me ayudó a ganar más confianza e independencia.
«Encontrar equilibrio en medio del caos» — por Mariia Turchynska
Hubo momentos de estrés, sobre todo cuando había muchos eventos al mismo tiempo, pero aprendí a equilibrarlo, a tomar descansos y a no esperar que todo fuera perfecto. Al mismo tiempo, ayudar en los talleres, especialmente con los niños, me hizo ver lo importante que es comunicarse con claridad y mantener la flexibilidad.
A veces los planes cambiaban en el último minuto o estábamos agotados, pero el trabajo en equipo siempre lo hacía más llevadero.
Estoy muy agradecida por este tiempo: por las personas que conocí, las habilidades que adquirí y los recuerdos de todos los eventos y viajes. Fue una etapa intensa, pero también preciosa, que recordaré con cariño.
«Retos, aprendizaje y recompensas» — por Matteo Vellei
Estos dos meses fueron intensos, llenos de desafíos, aprendizajes y buenos recuerdos. Formar parte del equipo de logística me enseñó mucho sobre responsabilidad, trabajo en grupo y gestión del tiempo. Me di cuenta de lo importante que es la comunicación cuando hay muchos equipos involucrados y de lo esencial que es mantener la flexibilidad, incluso cuando los planes no salen como se esperaba.
Descubrí que realmente disfruto organizando eventos: ver cómo todo encaja tras días de planificación es muy gratificante. Desde la acampada hasta Juwenalia, cada proyecto fue distinto y de cada uno aprendí algo nuevo: cómo coordinar personas, resolver problemas rápidamente e incluso conducir la furgoneta y montar una carpa.






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