La inundación sepultó sus tierras. Ahora, Nanimaya afronta un largo camino hacia la recuperación
Cuando el río Trishuli cambió de curso, las tierras de cultivo, las cosechas y el sustento de la familia de Nanimaya Senchuri quedaron sepultados bajo arena y escombros. Hoy, no sabe cómo va a reconstruir su familia todo lo que ha perdido.
Nanimaya Senchuri estaba sentada junto a su cama, siguiendo su rutina diaria de oración, sobre las diez de la mañana, cuando escuchó el rugido del río Trishuli.
«En toda mi vida, nunca había visto una inundación como esta», cuenta.
Nanimaya ha dedicado buena parte de su vida a cuidar de su familia. Su hija vive con ella, cuida de su hermana mayor y, para salir adelante, depende del trabajo de las tierras que rodean su casa.
En cuestión de instantes, el río cambió de curso y arrasó con todo.
Dos grandes parcelas de tierra fértil quedaron sepultadas bajo arena y escombros. Perdió su cosecha de arroz, mientras que una plantación de plátanos que estaba casi lista para la cosecha quedó destruida.
La inundación también enterró la máquina de coser de su hijo, de la que dependía para ganarse la vida como sastre.
En medio de la confusión al huir, Nanimaya tuvo que dejar atrás su teléfono móvil. Sin él, no ha podido contactar con las personas a las que normalmente recurriría en busca de información o apoyo.
De pie junto a la tierra que ha quedado sepultada, su preocupación es si recibirán ayuda para reconstruir su sustento.
«¿Recibiremos alguna prestación por esta tierra?», se pregunta.
Historias como esta se repiten en toda la zona afectada por las inundaciones. Por eso, ActionAid Nepal, junto a sus socios locales, ha comenzado a repartir ayuda de emergencia en Rasuwa.
La respuesta de ActionAid
Hasta el 30 de agosto, nuestros compañeros en Nepal han repartido:
- 1.400 kg de alimentos, entre ellos arroz batido, dalmot (un aperitivo tradicional nepalí a base de lentejas y frutos secos) y garbanzos tostados
- 200 mantas
- 180 sacos de dormir
A medida que van surgiendo nuevas necesidades, ActionAid y sus socios continúan evaluando la situación y trabajando para que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan.










