Nepal: al menos 359 personas fallecidas y cientos de desaparecidos tras una inundación repentina en Rasuwa
El pasado 26 de agosto, sobre las 8:45 de la mañana, una inundación súbita e intensa entró en el río Bhotekoshi, en el distrito de Rasuwa, en Nepal. En cuestión de minutos, arrasó la localidad de Syafrubesi y siguió avanzando aguas abajo por el corredor del río Trishuli, golpeando los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading. El origen fue el colapso de un glaciar cerca de la frontera entre Nepal y China.
El balance, actualizado a 27 de agosto, es devastador: al menos 359 personas han perdido la vida, y las autoridades nepalíes cifran en 579 los viajeros desaparecidos, 466 de ellos extranjeros y 113 nepalíes. Se calcula que 317.000 personas se han visto afectadas directa o indirectamente, y unas 40.000 han tenido que dejar sus hogares de un día para otro. Las comunidades y las autoridades locales continúan buscando supervivientes, y todo apunta a que estas cifras seguirán creciendo en los próximos días, a medida que avanzan las labores de rescate y llega más información desde las zonas más aisladas.
Porque ese es uno de los grandes obstáculos ahora mismo: llegar. Viviendas, mercados, puentes, carreteras y sistemas de comunicación han quedado arrastrados o gravemente dañados. Las zonas epicentro, Rasuwa y Nuwakot, permanecen con el acceso directo muy limitado, lo que complica tanto el rescate como la propia evaluación de lo que ha pasado. Nuestro equipo en Nepal y sus socios están coordinando con las autoridades locales y otros actores para obtener información desde estas áreas, mientras priorizan una evaluación rápida de necesidades en la zona de Dhading, en Thakre y los municipios colindantes.
Detrás de cada cifra hay una familia que hoy no tiene dónde dormir. Y no todas las personas afectadas están en igualdad de condiciones para hacer frente a lo que viene: mujeres y niñas se enfrentan a una carga de cuidados mayor, a la pérdida de sus medios de vida y a más riesgos de protección durante el desplazamiento. La infancia, las personas mayores, las personas con discapacidad y las mujeres embarazadas o lactantes, junto con quienes ya vivían con problemas de salud, tienen ahora barreras añadidas para acceder a lo más básico. Iremos conociendo el alcance real de estas necesidades a medida que avancen las evaluaciones sobre el terreno.
La inundación también se ha llevado por delante buena parte del sustento de la región: el turismo, el transporte, la agricultura, el comercio local y transfronterizo se han visto gravemente alterados. Muchas familias han perdido no solo su casa, sino también su negocio y su fuente de ingresos. Los daños en carreteras, infraestructuras aduaneras e instalaciones hidroeléctricas amenazan con extender el golpe económico mucho más allá de las zonas directamente golpeadas por el agua.
Ante esta emergencia, ActionAid ha activado una Alerta Naranja y está movilizando a toda la federación para responder con rapidez. Nuestro equipo y las organizaciones socias en Nepal ya están sobre el terreno, coordinando con las autoridades locales, otras organizaciones humanitarias y redes comunitarias para que la respuesta llegue cuanto antes y esté verdaderamente liderada desde lo local.
Entre las acciones que tenemos en marcha:
- Evaluaciones rápidas de necesidades entre el 27 y el 29 de agosto, para orientar toda la respuesta.
- Alimentos de emergencia, artículos no alimentarios y refugio temporal para los hogares afectados y desplazados.
- Atención prioritaria a quienes más lo necesitan: hogares encabezados por mujeres, infancia, personas mayores, personas con discapacidad y familias que lo han perdido todo.
- Trabajo codo a codo con socios locales, personas voluntarias y redes comunitarias, también en las zonas más difíciles de alcanzar.
- Coordinación constante con los mecanismos humanitarios y gubernamentales, para que la ayuda no se solape y llegue donde más falta hace.
Las comunidades afectadas por las inundaciones del Bhotekoshi necesitan apoyo urgente. Hace falta financiación inmediata para poder dar una respuesta que salve vidas: refugio, alimentos, agua potable y protección para las familias cuya vida ha cambiado de golpe esta semana.











