Mujeres que siembran: la respuesta de Anse-à-Pitres a la crisis alimentaria
En todo el mundo, las mujeres rurales sostienen la alimentación de millones de familias. En Haití, esa tarea se ha vuelto cada vez más difícil, pero también allí son ellas quienes lideran y se implican para que sus familias y comunidades puedan comer.
En Haití, el contexto es cada vez más difícil: la violencia de los grupos armados, los desplazamientos y la inseguridad alimentaria se suman en a los efectos del cambio climático. En Anse-à-Pitres, un municipio en la frontera con República Dominicana, muchas familias se encuentran en una situación de máxima vulnerabilidad. El último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), publicado por la FAO en abril de 2026, indica que 5,83 millones de personas en Haití, el 52 % de la población, sufren inseguridad alimentaria aguda. Más de 1,8 millones están en situación de emergencia.
Dieuveille lo sabe bien. Tenía huertos en su pueblo, pero ni semillas ni dinero para cultivarlos. Viuda y con sus hijos a cargo, se trasladó a Anse-à-Pitres en busca de una vida mejor. Su historia es la de muchas mujeres rurales: saben trabajar la tierra, pero les faltan los medios.

Dinero, semillas y liderazgo
Las familias reciben transferencias de dinero y deciden ellas mismas cómo usarlo: para comer, pagar la escuela, montar un pequeño negocio o invertir en sus cultivos. Al mismo tiempo, CROSE entrega semillas de plátano, guandú, maíz, espinaca, pimiento y berenjena, junto con herramientas y formación en agricultura adaptada al cambio climático. Las dos cosas se refuerzan: con el dinero, las familias tienen medios para volver a sembrar.
Todo esto permite reconstruir la economía, asegurar la producción local de alimentos y unas condiciones dignas para las familias y la comunidad.
Además, las mujeres no solo reciben apoyo, participan en los comités que eligen a las familias participantes, deciden y reciben formación que las fortalece y prepara para lo que pueda venir.
Soberanía alimentaria en Haití: sembrar para el futuro
Pero para que este cambio dure, hace falta tiempo. Como dice Pierre Paul Edouane, líder comunitario de Anse-à-Pitres:
«Si siembras un semillero y lo riegas, crece hermoso. Pero si lo abandonas, muere.»
Las mujeres rurales de Haití están demostrando que, con los medios adecuados, pueden alimentar a sus familias y transformar sus comunidades. Semilla a semilla, están construyendo un futuro con comida en la mesa y dignidad.
Este proyecto es llevado a cabo por ActionAid y la organización local CROSE, con la financiación de la Cooperación Española (AECID). Gracias a él podemos apoyar a 468 familias. El 87 % de las personas participantes son mujeres.










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