Voluntariado europeo en Polonia: creatividad, compromiso y aprendizaje compartido
El proyecto Youth4Ukraine, desarrollado en Polonia por Alianza por la Solidaridad y la organización LOGOS, busca integrar la perspectiva de género en la asistencia a personas refugiadas de Ucrania. A través de talleres, eventos culturales y actividades educativas, los voluntarios fortalecen la cooperación intercultural y promueven espacios de aprendizaje inclusivos.
En esta edición, ocho jóvenes comparten cómo el trabajo con comunidades locales, la creatividad y la convivencia transformaron su forma de entender el voluntariado y el trabajo en equipo.
«Aprender a adaptarse» — por Mireia Borràs Vázquez
Pude vivir muchas experiencias diferentes: desde planificar grandes eventos como Juwenalia y el taller de perspectiva de género, hasta pequeñas tareas del día a día y momentos improvisados en la oficina que acabaron formando parte de la aventura.
Creo que de lo que más orgullosa estoy es de haber aprendido a adaptarme: a trabajar con personas que piensan de formas muy distintas, a afrontar cambios inesperados y a mantener la calma incluso cuando todo se volvía caótico.
«Orgullo y cooperación» — por Hecht Valentin
Me siento orgulloso de los eventos que organizamos y de cómo todos nos apoyamos, incluso cuando las cosas se volvían un poco caóticas. Aprendí que organizar algo desde cero requiere paciencia y creatividad, pero también es muy gratificante cuando ves a la gente disfrutar de lo que has preparado.
Esta experiencia también me ayudó a mejorar mi inglés y a sentirme más seguro al expresar mis ideas. Conocí a personas increíbles, descubrí nuevas culturas y crecí tanto personal como profesionalmente.
«Comunicación y confianza» — por Patryk Włosik
Trabajar en diferentes proyectos y eventos me enseñó lo importante que son la comunicación y el trabajo en equipo, no solo dentro de mi grupo, sino también entre los distintos equipos de LOGOS.
Siento que crecí mucho durante este tiempo. Gané confianza para asumir responsabilidades, organizar talleres y gestionar situaciones imprevistas. Hubo momentos estresantes —demasiada información, llamadas sin fin o gente que no respondía cuando debía—, pero esas situaciones me ayudaron a desarrollar habilidades de resolución de problemas y a mantener la calma bajo presión.
Lo que más recordaré son las personas con las que trabajé y el ambiente que creamos juntos.
«La energía de los niños» — por Davit Karchava
Trabajar con niños fue especialmente gratificante. A veces resultaba un reto por la barrera del idioma, pero su energía y entusiasmo siempre lo compensaban. Aprendí a adaptarme rápidamente, a hacer las actividades más atractivas y a mantener la calma cuando los planes cambiaban.
También disfruté mucho de los talleres que hicimos entre nosotros. Me aportaron nuevas perspectivas, me ayudaron a crecer personalmente y a expresarme mejor.
«Confianza y liderazgo» — por Elena Ramos Ramírez
Me llevo la confianza para dirigir una actividad, rediseñar un ejercicio sobre la marcha y mantener la motivación del grupo incluso cuando los planes cambian.
Me voy con una mayor capacidad de facilitación, un instinto logístico más agudo y un compromiso más profundo con el aprendizaje inclusivo y práctico.
Agradezco al equipo su confianza, paciencia y sentido del humor: esta experiencia moldeó mis habilidades y mi forma de ver las cosas.
Llegué con curiosidad; me voy más organizada, más paciente y con más experiencia trabajando en equipos diversos bajo presión real.
«Creatividad y comunicación» — por Fátima Mihit Abdessamie
Aprendí a tomar la iniciativa, organizar contenidos y gestionar responsabilidades como crear publicaciones, grabar vídeos y promover eventos. No esperaba disfrutar tanto trabajando en el equipo de redes sociales, pero me encantó: me permitió ser creativa y, al mismo tiempo, estar conectada con todas las actividades y personas del proyecto.
Dirigir el taller de velas fue uno de mis momentos favoritos porque me dio la confianza para hablar en público y liderar algo de principio a fin. También valoro mucho las sesiones de oratoria: aunque al principio fueron un reto, me ayudaron a mejorar mucho. ¡Gracias por esta oportunidad!
«Personas, risas y aprendizaje» — por Filippos Moustakis
Una de las mejores partes de esta experiencia fueron las personas. El espíritu de equipo, el apoyo mutuo y las risas que compartimos hicieron que cada día fuera más llevadero. Me sentí aceptado tal como soy, y eso es algo por lo que estoy realmente agradecido.
Recordaré este voluntariado como un tiempo lleno de aprendizaje, creatividad, amistad y conexión. No se trató solo de las actividades que hicimos, sino de las personas en las que nos convertimos mientras las llevábamos a cabo.
«Paciencia, empatía y crecimiento» — por Illia Podlesnyi
Al mirar atrás, puedo decir con confianza que mi experiencia con LOGOS ha supuesto un crecimiento tanto profesional como personal. Desde la primera formación en Madrid hasta las últimas actividades en Poznań, he aprendido que el voluntariado puede ser un desafío y, al mismo tiempo, una experiencia profundamente gratificante.
Las lecciones más importantes vinieron de las personas que me rodearon: otros voluntarios, coordinadores y participantes. Trabajar con un grupo tan diverso me enseñó el valor de la paciencia, la empatía y la adaptabilidad. Aprendí a expresarme mejor, a liderar y a colaborar con personas que ven y experimentan el mundo de manera distinta.
Estoy orgulloso de todo lo que logramos —desde organizar eventos como el Gender Workshop o la Empathy Session hasta participar en proyectos creativos y comunitarios—. Cada experiencia me ayudó a comprender mejor mis propias fortalezas y el tipo de trabajo que quiero seguir haciendo en el futuro.
Este voluntariado no solo me dio nuevas habilidades, sino también confianza en mí mismo y una profunda apreciación por el trabajo en equipo. Me voy con gratitud, buenos recuerdos y la sensación de haber crecido como voluntario y como persona.





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