Jóvenes que impulsa la responsabilidad empresarial frente a los derechos humanos y el medio ambiente
Por el equipo de voluntariado del CES en Madrid
Durante los meses de mayo y junio de 2025, un grupo de jóvenes voluntarios del Cuerpo Europeo de Solidaridad, en colaboración con Alianza por la Solidaridad, desarrolló una campaña de sensibilización centrada en el concepto de debida diligencia empresarial en materia de derechos humanos y medio ambiente. Un término técnico pero crucial, que define la obligación de las empresas de identificar, prevenir y mitigar sus impactos negativos en las personas y el planeta a lo largo de toda su cadena de valor.

Empezando por la izquierda, los voluntarios CES: Andreia, Julian, Lorenza, Melissa, Gabriele, Benedetta, Roi, Giorgio, Luis y Alessandro. Por último, Blanca: la facilitadora del grupo.
OBJETIVO DE LA CAMPAÑA
La campaña tuvo como objetivo principal acercar esta temática a la población joven (18-30 años), un público clave para construir una ciudadanía crítica, informada y capaz de promover modelos económicos más justos y sostenibles. Para lograrlo, diseñamos diferentes estrategias comunicativas y actividades participativas que pueden ayudar a comprender un tema complejo desde el compromiso colectivo, el pensamiento crítico y el arte como herramienta de transformación.
DESARROLLO DEL PROYECTO
El proceso de trabajo fue tan importante como el resultado. Desde el inicio, los equipos se organizaron de manera horizontal, con libertad creativa y acompañamiento técnico por parte de la ONG. Así nacieron ideas innovadoras como la producción de un podcast, una acción callejera y la organización de un evento final abierto al público.
A raíz de ciertas dificultades logísticas, se tomó la decisión de fusionar las ideas de la acción callejera con las del evento final, generando un espacio enriquecido que combinó diversas metodologías en un solo encuentro.


EL EVENTO


1. Verdadero o falso:
Una dinámica para introducir conceptos clave sobre la responsabilidad empresarial, los derechos humanos y el medioambiente de forma lúdica y participativa.

2. Combina y reflexiona:
Una actividad de asociación de ideas que invitaba a reflexionar críticamente sobre los vínculos entre el consumo cotidiano y los impactos globales.

3. Mercadillo del “precio real”:
Una instalación simbólica con productos del uso diario y sus aspectos negativos invisibles. El objetivo de la acción fue planear y ejecutar una acción en el espacio público que nos permitiera llegar a una audiencia diversa y sensibilizarla sobre la urgencia de contar con leyes que obliguen a las empresas a actuar con responsabilidad.
A través de esta actividad, buscamos visibilizar una problemática muchas veces invisibilizada y fomentar el diálogo ciudadano sobre el rol que jugamos todas y todos frente a estas injusticias globales.

Organizamos un pequeño mercadillo con productos diarios y queríamos sensibilizar sobre el camino del producto desde la producción pasando por el transporte hasta el producto final y su impacto en varias fases del proceso. Creamos etiquetas de precios con 2 caras, una «normal» con el precio de mercado y la otra cara con monedas inventadas que simbolizaban el coste humano y ambiental oculto (explotación laboral, contaminación, vulneración de derechos…).
Para más información sobre las etiquetas y los demás productos del mercadillo, haz click aquí.
4. Espacio de escucha del podcast: una estación equipada con ordenadores donde las personas participantes podían escuchar los tres episodios del podcast creado por el grupo de voluntariado, con entrevistas a expertos/as del ámbito académico y social.

5. Representación teatral participativa: esta última estación incluyó una dinámica de teatro imagen, donde se exploraron visualmente las relaciones de poder entre empresas, gobiernos y comunidades. Para romper el hielo y preparar el ambiente para la actividad, se inició con un energizer, una serie de dinámicas grupales centradas en las nociones de dimensión, tamaño y peso.
Luego, en escena, aparecieron dos personajes que representaban al Estado y a la comunidad local. Ambos sostenían una caja que se iba llenando progresivamente con palabras clave relacionadas con las dinámicas de la economía global.

Estas palabras se habían recogido durante el recorrido del evento, a través de cuatro pequeñas estaciones temáticas. En cada una, una caja planteaba una pregunta a la que los y las participantes respondían con una sola palabra. Las preguntas estaban dirigidas a reflexionar sobre el papel de los distintos actores en la economía global:
- Estado: ¿Qué te inspira el papel del Estado en la economía?
- Consumidor@s: ¿Qué emoción sientes ante el consumo global?
- Comunidad local: ¿Qué se pierde cuando no se escucha a la comunidad?
- Empresa: ¿Qué palabra define a una empresa irresponsable?

Durante la representación teatral, estas palabras fueron leídas en voz alta, compartidas colectivamente y colocadas en la caja común sostenida por los dos representantes. El equilibrio de la caja se alteraba con cada palabra, ilustrando visualmente cómo ciertas decisiones, acciones y responsabilidades de ciertos actores pesan más que otras. La imagen simbólica desde el inicio era clara: una comunidad aplastada por el peso de decisiones ajenas.
En un segundo momento, se invitó al público a intervenir en la escena, con la pregunta: ¿Qué otros actores podrían contribuir a equilibrar esta relación desigual? Así, nuevos personajes fueron incorporándose: empresas (responsables), ciudadanía activa, ONG, organizaciones internacionales gubernamentales y movimientos sociales. La escena final representó una imagen más equilibrada, que dio paso a una reflexión colectiva.

Un ovillo de hilo rojo fue pasando entre los facilitadores voluntarios y el público, simbolizando la responsabilidad compartida de cada ciudadan@s y consumidor@s. Cada persona tomaba la palabra para expresar una acción concreta que podría emprender a partir de lo aprendido durante el evento. A medida que el hilo iba uniendo a las personas, se tejía una gran red.
La actividad concluyó con una pregunta que quedó resonando en el espacio: ¿Qué pasa si alguien suelta su parte del hilo? La actividad cerró así, con la esperanza de que estas experiencias sembraran ideas, despertaran cuestionamientos y, sobre todo, una voluntad creciente de movilización.
RESULTADOS ALCANZADOS Y PROYECCIONES FUTURAS
El evento fue un éxito tanto en impacto emocional como en términos de aprendizaje colectivo. Aunque la asistencia no fue masiva, las personas que participaron se mostraron profundamente involucradas, generando un ambiente íntimo y transformador que potenció el intercambio y la reflexión.
De esta experiencia nos llevamos aprendizajes clave: descubrimos que el trabajo en equipo potencia la creatividad, que la flexibilidad ante los imprevistos no solo es necesaria sino enriquecedora, y que cuando se confía en la juventud, pueden surgir propuestas potentes, valientes y con una enorme capacidad de impacto. Esta campaña nos recordó que los espacios gestionados por jóvenes no solo informan, sino que inspiran y movilizan.
A futuro, esperamos que esta campaña inspire nuevas iniciativas, fomente una ciudadanía más activa y exija a las empresas y a los gobiernos políticas firmes en materia de derechos humanos y sostenibilidad ambiental. Porque el cambio no nace de un solo gesto, sino del entrelazamiento de muchas manos y voces que, juntas, construyen otro mundo posible.









Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!