«Vivir en Timișoara ha sido una experiencia increíblemente enriquecedora».- Experiencia de voluntariado en Rumanía

Artículo sobre la experiencia como voluntaria en FITT x Alianza por la Solidaridad

Escrito por: Laura

Durante los últimos dos meses, he tenido la increíble oportunidad de trabajar como voluntaria en FITT, una ONG de Timișoara (Rumanía) dedicada, entre otras cosas, a la integración de los refugiados ucranianos. Como parte del Cuerpo Europeo de Solidaridad y en colaboración con Alianza por la Solidaridad, FITT se centra en crear un entorno acogedor e inclusivo para los refugiados, ayudándoles a reconstruir sus vidas en un nuevo país a través de diferentes actividades. Mi función era parte del equipo de desarrollo de capacidades, donde facilitábamos talleres semanales para mejorar las habilidades y conocimientos de otros voluntarios sobre diferentes temas que considerábamos de interés.

Durante esta experiencia, nuestro equipo dirigió talleres sobre diversos temas esenciales en el trabajo humanitario actual. Profundizamos en la oratoria, ayudando a los voluntarios a ganar confianza para compartir sus historias e interactuar con la comunidad. También exploramos la interseccionalidad de la migración y el género, discutiendo las diferentes capas de identidad y cómo se entrecruzan con la experiencia de los refugiados. Además, nos centramos en la negociación y la mediación humanitarias, proporcionando a los voluntarios herramientas para gestionar conflictos y fomentar el entendimiento en grupos diversos. Estos talleres tenían como objetivo impartir conocimientos y crear un espacio para el diálogo y el aprendizaje mutuo entre los voluntarios, un espacio seguro para debatir diferentes temas y expresar nuestras opiniones.

Vivir en Timișoara, y en Rumanía en general, ha sido una experiencia increíblemente enriquecedora. Como apasionada de la historia, Rumanía es sin duda un país fascinante, y estos dos meses me han permitido aprender sobre un pasado reciente que a menudo se ignora en los libros de texto y en las clases de historia a las que he asistido. Sin duda, conecté con otros voluntarios a través de experiencias compartidas, ya fuera durante nuestras excursiones por Rumanía, explorando los diversos y hermosos paisajes, o participando en eventos culturales locales. Participamos en clases de cocina donde aprendimos a preparar platos tradicionales ucranianos, nos unimos a noches interculturales donde comimos y bailamos, reuniendo diversos estilos culturales, y dimos largos paseos por las calles históricas de Timișoara.

El sentido de comunidad dentro de FITT y entre los voluntarios fue realmente especial. Creamos un entorno de apoyo en el que todos se sentían valorados y escuchados, y las buenas vibraciones eran palpables en cada interacción. Ya fuera trabajando en proyectos, explorando Rumanía o simplemente compartiendo una comida, había un fuerte sentido de camaradería y un propósito común.

Mi tiempo con FITT ha sido especial, no solo profesionalmente, sino también personalmente. He aprendido sobre mí misma y sobre mis compañeros, y he adquirido habilidades inestimables que sin duda nos serán útiles en el futuro.

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